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Prevención

Aftas bucales: cómo reconocerlas y cuándo consultar

La mayoría de aftas se resuelve en una o dos semanas, pero una llaga persistente o distinta de las habituales merece atención.

Odontólogo examinando cuidadosamente el interior de una boca.

Las aftas bucales son pequeñas úlceras dolorosas que suelen aparecer dentro de las mejillas, labios o sobre la lengua. A menudo tienen centro blanquecino o amarillo y borde rojo. Son molestas al comer o hablar, pero no son contagiosas. Una foto o una descripción, sin embargo, no bastan para diagnosticar toda llaga.

Afta y herpes labial no son lo mismo

El herpes labial suele presentarse como vesículas alrededor de la parte externa de los labios y puede transmitirse. Las aftas aparecen habitualmente en tejidos interiores de la boca. Existen otras lesiones por trauma, infecciones y enfermedades generales que pueden parecerse; la localización orienta, pero no confirma el origen.

Por qué pueden aparecer

La causa exacta no siempre se identifica. Algunas personas notan episodios después de morderse la mejilla, por roce de aparatos, estrés o determinados alimentos. Si son muy frecuentes, el profesional puede valorar causas asociadas, incluso posibles deficiencias nutricionales. No es útil atribuir todas las aftas a un único alimento o vitamina.

Qué ayuda mientras cicatriza

  • Usa un cepillo de cerdas suaves y limpia la boca sin frotar directamente la lesión.
  • Elige comida de textura suave y evita temporalmente alimentos muy picantes, salados o ácidos si causan dolor.
  • Evita alcohol o productos irritantes aplicados sobre la llaga.
  • Si impide comer o beber, consulta por alivio apropiado; no te automediques con corticoides o antibióticos.

Cuándo una llaga requiere valoración

Muchas aftas desaparecen en una o dos semanas. Una úlcera que no mejora en dos semanas o continúa sin curar a las tres semanas, aumenta, sangra sin explicación, se acompaña de dificultad para tragar o se repite con frecuencia debe revisarse por dentista o médico. No implica automáticamente un cáncer, pero tampoco conviene ignorar una lesión persistente.

Una llaga de mucosa es distinta a un absceso dental, que puede requerir atención rápida si hay infección e hinchazón. Puedes solicitar una valoración preventiva en RR Estudio Dental para examinar tejidos y decidir si se necesita derivación.

Fuentes clínicas